Plasma es la forma que tiene KDE de mostrar todos los elementos de su escritorio; cualquier cosa que vemos (excepto ventanas y otros elementos ajenos al escritorio) es un "plasmoide". Los plasmoides se pueden cambiar de sitio, añadir, eliminar, cambiar de tamaño, y configurar según su función.
En esta captura vemos una imagen de un escritorio con los "plasmoides" originales modificados, algunos quitados, y otros nuevos, para hacernos una idea:

Si comparamos con la captura original de KDE recién instalado, vemos que faltan algunos elementos como el visor de archivos del escritorio, y que han aparecido unos paneles a la derecha, mostrando información relativa al sistema.
Esto nos aporta un nivel de personalización sin precedentes, pero por otro lado es un riesgo importante para el usuario no experimentado: El concepto de Plasma es algo demasiado nuevo, únicamente comparable con la tendencia de algunos escritorios de última generación de incorporar "widgets". Sin ir más lejos, conozco un caso de cierta madre de cierto amigo que fue a usar un ordenador con KDE instalado, y acabo literalmente destrozando la apariencia del escritorio sin saber que estaba haciendo, lo cual nos demuestra que existen ciertas limitaciones de accesibilidad.
Una posible solución que KDE nos aporta es la posibilidad de bloquear el aspecto y configuración de los plasmoides, cosa que ahora siempre hago.
Por último vemos una captura del menú de selección de nuevos plasmoides:
No hay comentarios:
Publicar un comentario